La playa

  • Una de las zonas que más debes proteger de los rayos ultravioleta es tu rostro. Por esto te ofrecemos diferentes productos con texturas para cada tipo de piel. Busca la que más se acomode a tus necesidades.
  • El sol nos ayuda a asimilar la vitamina D que necesitamos para fortalecer nuestros huesos y dientes, mejora nuestro humor y puede ser muy útil para recobrar vitalidad e incluso juventud.

La ciudad

  • El uso de protector solar te protege de las radiaciones nocivas del sol, reduce el riesgo de cáncer de piel y quemaduras solares. No olvides usarlo con regularidad.
  • No es necesario salir de vacaciones o tener un día soleado para usar protección solar, ya que si no se utiliza éste de manera recurrente, los efectos del sol pueden dejar de ser beneficiosos y pasar a ser peligrosos.
  • El verano puede provocar un aumento de la sudoración y por ende generar un ambiente proclive para que se desarrollen los hongos. Para evitarlos mantiene una higiene adecuada.

La montaña

  • La piel de los niños está más expuesta al sol y en caso de caídas y quemaduras leves la piel es la primera afectada. Te recomendamos limpiar la zona y aplicar una pomada regeneradora, que reduce el riesgo de infecciones.
  • Los analgésicos tópicos pueden ser útiles y acelerar la recuperación de heridas, contusiones, esguince, etc. Pero si los dolores persisten debes visitar inmediatamente a un médico.

El campo

  • Fuera de casa es muy difícil mantener los horarios de comida. Te recomendamos utilizar productos que ayuden al tránsito intestinal para que nada pueda arruinar esas merecidas vacaciones.
  • Inflamación, picazón, enrojecimiento son síntomas comunes tras sufrir una picadura de insecto. La reacción inflamatoria desaparece luego de 48 hrs, si persiste consulta a un especialista.

Ríos y lagos

  • Los analgésicos tópicos pueden ser útiles y acelerar la recuperación de heridas, contusiones, esguince, etc. Pero si los dolores persisten debes visitar inmediatamente a un médico.
  • Los cambios bruscos de temperatura pueden provocar un resfrío de verano. Se aconseja no exponerse demasiado al sol, ni tomar bebidas o alimentos demasiado fríos. Sigue una dieta equilibrada y lávate las manos con frecuencia.