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¿Por qué tienen fiebre los niños?

03 May 2011
Te ayudamos a resolver dudas acerca de este síntoma tan común como preocupante.

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Uno de los motivos más frecuentes de consulta al pediatra, es la fiebre. Si tu hijo llega del colegio decaído, le duele la garganta, le pones tu mano en la frente y sientes más temperatura que de costumbre, inmediatamente te preocupas. ¿Por qué tiene fiebre? Es la primera pregunta que te haces.

 

La fiebre es un mecanismo de defensa del organismo frente a ciertos agentes infecciosos, que se manifiesta por el aumento de la temperatura corporal. En términos simples, acusa la presencia de alguna enfermedad. En los niños es bastante frecuente que se desarrollen cuadros febriles producto de enfermedades virales o bacterianas, por eso es una de las señales de alarma más preocupantes para los padres.

 

Se busca bajar la fiebre no porque sea mala, sino para evitar o disminuir el malestar, escalofríos y sensación de debilidad que provoca. Además, cuando el aumento de la temperatura es mucho y repentino, podría provocar convulsiones. Si sientes calor en la frente del niño, es necesario medirla. Debes tener siempre un termómetro en tu casa, porque es la única manera de saber cuánto le ha subido.

 

Efectivamente tiene fiebre, ahora hay que bajarla. Si el termómetro marca menos de 38.5° C. y tu hijo tiene más de dos meses, lo mejor es tratar de hacerlo con métodos sencillos: un antifebril previa receta médica, desabrigarlo, ponerle paños con agua tibia y darle abundante líquido. Si con estas medidas la temperatura no le baja, si supera los 38.5°C., la fiebre se mantiene por más de 24 horas o sigue de forma intermitente durante más de tres días, lo mejor es que lo lleves con su pediatra. Si la temperatura supera los 40° C. o presenta convulsiones, debes acudir a un servicio de urgencia.

 

La fiebre puede ser un buen aliado en la mayoría de los casos. Si no se manifestara, sería mucho más difícil saber si tu hijo está enfermo y qué tan grave es. Sigue estos consejos y recuerda que lo importante es conocer la causa.

¡Lo harás bien!