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Derribando el mito de 'comerse toda la comida'

09 September 2013
Consejos de una experta.
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Como padres, muchas veces es una obsesión conseguir que nuestros hijos se coman toda la comida. Sin embargo, a juicio de una experta en nutrición familiar, esta obligación que muchas veces se ejerce sobre los pequeños, podría afectar negativamente la capacidad que ellos tienen para regular su alimentación.

Maryann Jacobsen, nutricionista estadounidense y columnista del New York Time, invita a los padres a relajarse con el tema y a dejar que nos niños decidan, por ejemplo, en qué orden se comen su comida y cuándo terminan de comer. 'Con todas las negociaciones que se dan sobre la mesa, los niños pierden de vista sus señales internas de hambre y saciedad. Y para cuando ya son adultos, los 'deberes' de la alimentación dominan por sobre la sabiduría de sus propio cuerpo y ni siquiera saben lo que significa estar 'satisfechos'', aseguró.

Maryann agregó que en una investigación hecha por el Centro para la Investigación de la Obesidad Infantil de la Universidad Estatal de Pensilvania, los adultos obesos recordaron haber crecido con más reglas de alimentación que sus contrapartes más delgados, los obligaban a 'dejar limpio el plato' .Y según Brian Wansink, experto en conducta alimentaria, logró descifrar que los niños a los que se les obligaba a dejar sus platos vacíos, usualmente pedían grandes porciones de comida cuando estaban fuera de sus hogares.

Jacobsen también planteó la mala costumbre de repetirles a los niños que se alimenten de manera saludable. 'Desafortunadamente esta estrategia hace que (intrínsecamente) los niños sean menos propensos a preferir los alimentos saludables y hace a los dulces aún más deseables', sostuvo.

'Lo que estoy diciendo es lo que no se dice con bastante frecuencia en la era de la obesidad. Es tiempo de decir 'hasta nunca' al 'limpia tu plato' y otras prácticas similares. Un 'plato feliz' es aquel que está frente a un niño a quien se le permite escuchar a su cuerpo, no nuestras reglas obsoletas', concluyó la profesional.

Y tú, ¿sigues esta conducta con tus hijos?